SABAÑONES: qué son, cómo prevenirlos y cómo aliviarlos

Los sabañones son unas lesiones en la piel que aparecen cuando hace frío. Suelen salir en los dedos de los pies, aunque también pueden verse en las manos, la nariz o las orejas. Se producen porque el frío hace que los pequeños vasos de la piel se cierren de golpe y, al volver a entrar en calor, se abran demasiado rápido. Ese cambio brusco es lo que irrita la piel.

¿Cómo reconocer los sabañones?

Los sabañones no son peligrosos, pero sí muy molestos. Se pueden identificar porque la zona:

  • Se pone roja o morada.
  • Está hinchada.
  • Puede picar, quemar o doler.
  • A veces la piel se agrieta.

Cómo prevenir los sabañones

La mejor forma de evitar los sabañones es proteger los pies del frío y de los cambios bruscos de temperatura. Aquí van algunos consejos:

1. Mantén tus pies abrigados

Usa calcetines calentitos, que no aprieten y permitan que el pie respire. Si sueles tener los pies fríos, es mejor usar dos capas finas que un calcetín muy grueso.

2. Evita los cambios bruscos de temperatura

No acerques los pies fríos directamente a estufas, mantas eléctricas o agua muy caliente. Calienta los pies poco a poco.

3. Mantén la piel hidratada

Una piel seca se irrita más. Usa una crema hidratante a diario, sobre todo en invierno.

4. Lleva calzado adecuado

Evita zapatos demasiado apretados o que hagan sudar en exceso. El pie debe ir cómodo y seco.

5. Haz ejercicio suave

Mover los pies y las piernas mejora la circulación, lo que ayuda a prevenir la aparición de sabañones.

Cómo tratar los sabañones cuando ya han aparecido

Si a pesar de las precauciones te salen sabañones, esto puede ayudarte:

1. Aplica calor suave

Calienta la zona de forma gradual, sin fuentes de calor directas. Por ejemplo, mantener los pies dentro de unos calcetines secos y abrigados.

2. Usa cremas calmantes

Existen cremas que alivian el picor y reducen la inflamación. Un podólogo puede recomendarte la más adecuada.

3. Mantén la piel limpia

Si la piel se ha abierto o está muy irritada, es importante mantenerla limpia y seca para evitar infecciones.

4. Evita rascarte

Aunque pique mucho, rascarse empeora la irritación y puede abrir la piel.

5. Consulta a un podólogo si no mejoran

Si el dolor es muy intenso, si aparecen ampollas o la zona se vuelve muy oscura, es importante acudir al podólogo. A veces es necesario un tratamiento específico.

En resumen

Los sabañones son molestos, pero se pueden prevenir con buenos hábitos: abrigo adecuado, hidratación y evitar cambios bruscos de temperatura. Si ya han aparecido, la clave es cuidar la piel y calmar la zona. Y recuerda: si no mejoran o salen con frecuencia, un podólogo puede ayudarte a encontrar la causa y el tratamiento más efectivo.